Vidrieras Artísticas Antonio Salgado
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Revista Real Círculo de Labradores II


Reportaje de la revista del Real Círculo de Labradores de Sevilla.

El lucernario original, del que no se conoce la fecha exacta de fabricación, lo construyó la Casa Maumejean, una empresa francesa que realizó diversos trabajos en Sevilla desde la Exposición de 1929 hasta los primeros años de la década de los 50. En algún momento de esa franja de tiempo se concibió la enorme vidriera del Real Círculo de Labradores, cuyas únicas competidoras en Sevilla -en cuanto a dimensiones y calidad similares- son las que pueden contemplarse en el Banco de España y en la Capitanía general de la Plaza de España, ambas construidas también por Maumejean.

El paso del tiempo y diversos retoques a lo largo de más de medio siglo habían dejado el lucernario en estado que necesitaba con urgencia una completa restauración, y para ello se ha contado con el trabajo del maestro vidriero Antonio Javier Salgado.

El proceso comenzó con un estudio detallado de cada una de las 920 piezas que forman la obra, enumerándolas y desmontándolas en los nueve paños que integran la vidriera.

En una segunda fase, se procedió a la limpieza de todas las piezas -con aguas destilada y ácido oxálico-, eliminando el hongo que produce el tono amarillento. Algunas de esas piezas han tenido que ser reconstruidas, localizando el tipo de vidrio exacto al original, y otras han sido pintadas nuevamente con pigmentos de grisalla que se funden con el vidrio en un horno, lo que proporciona el carácter indeleble que resiste el paso del tiempo.

Una vez limpiadas y reconstruidas todas las piezas, llegó la fase de montaje, colocando los paños con soldaduras de plomo a base de una aleación de estaño y plata, además de la unión y el pintado de todas la varillas que refuerzan las vidrieras, empleándose hasta 1500 metros de plomo para completar el conjunto.

Finalmente, el proceso fue rematado con la aplicación de masilla y una pátina a los elementos metálicos para darle la apariencia y el sabor de tiempos pasados. Además de la vidriera que cubre todo el techo, las banderolas que lo rodean estaban abofadas y han tenido que ser reparadas y consolidadas con vidrios de protección.

Se han necesitado nueve meses de arduo y delicado trabajo para devolverle al lucernario el brillo y esplendor de otra época.

©Vidrieras Artísticas Antonio Salgado

Avd. Presidente Adolfo Suárez, Local 1. Sanlucar la Mayor. 41800 (Sevilla).

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